lunes, 5 de marzo de 2012

Frida precolombina. (F: Verónica Velasco).

El libro de Luis Roberto Vera revisa elementos precolombinos en la obra pictórica de Frida Kahlo. "La artista recurre con su obra a una interpretación personal del pasado mesoamericano; a los temas y motivos del pensamiento cosmogónico y metafísico de nuestra civilización. El legado mesoamericano continúa vivo en la cultura mexicana. Esta guía para ciegos nos descubre aspectos hasta ahora desconocidos, no visibles, en la obra de esta mujer universal", afirmó Luis Almeida, diseñador del libro


Editado por la Universidad Veracruzana, el libro Frida precolombina, guía para ciegos del neomanierismo y la vanguardia estridentista al primitivismo sincrético, del poeta e historiador Luis Roberto Vera, se presentó el miércoles 29 de febrero en el Foro del Dinosaurio del Museo Universitario del Chopo. Raquel Tibol, Luis Almeida y Gilda Cárdenas se encargaron de comentar la obra de Vera.


"Evidenciar la herencia de la cultura precolombina mesoamericana en la obra pictórica de Frida Kahlo, así como desglosar los simbolismos prehispánicos de la misma, es el análisis que nos entrega Luis Roberto Vera en esta publicación", señaló Gilda Cárdenas, profesora e historiadora de arte, quien inició la presentación.


"Luis Roberto analiza el género de los bodegones y las naturalezas muertas, a las que Frida prefería llamar naturalezas vivas, todas cargadas de referencias sexuales. Asimismo, profundiza en el análisis de las imágenes del diario de Frida de 1944 a1954, del que examina algunas de las páginas y desglosa la presencia de símbolos de las cosmogonías y mitologías precolombinas como el quincunce, lo divino dual, el esoterismo de los numerales y la presencia de iconos de culturas orientales", continuó.


Según explicó, el autor dedica un capítulo al estudio de algunas obras de Frida, que por su carga sígnica merecen un estudio más profundo. Tal es el caso de las obras Autorretrato con monos de 1943, donde aparece la cruz de San Andrés que alude a los cuatro puntos cardinales; otro retrato de 1940, donde luce un collar de cuentas de jade con cuatro caracoles marinos, o su Autorretrato con trenza de 1941, donde porta el signo de infinito en forma de 8 sobre su cabeza.


Para la historiadora, al título de este libro, que señala ser una guía para ciegos, se le podría encontrar una acepción que lo justifique diferente a la del discapacitado fisiológicamente para ver. "María Moliner menciona que también ciego se dice de la persona que no percibe cierta cosa patente, así que este libro es una excelente guía para hacer una detallada y profunda relectura de la obra de Frida Kahlo".


Herencia prehispánica
Para Luis Almeida, quien se encargó del diseño del libro, Vera revela diferentes áreas de la personalidad de Frida a través de diversos aspectos de la cultura mesoamericana.


"Al revisar la obra de Frida Kahlo, sorprende tanto la profundidad como la persistencia con que la aguda mirada de la artista recupera y reinterpreta. Y de esta doble manera, continúa y renueva el acervo visual mediante una conducta solidaria y responsable frente a los congéneres que heredara del pasado precortesiano. Ése es el gran valor de Frida".


Durante su intervención, la crítica de arte Raquel Tibol, historiadora y estudiosa rigurosa de la vida de Frida Kahlo, enriqueció el evento con sus conocimientos precisos sobre la obra de la pintora mexicana. Para Tibol, el título del libro Frida precolombina, guía para ciegos, sugiere una ceguera como cuestión espiritual, como entendimiento intelectual, por lo que considera que a la artista se le puede agregar, explicar, pero no sobreinterpretar.


La también periodista comentó que en el cuadro Las dos Fridas, la exposición de los corazones es una evocación de símbolos prehispánicos. "La Frida de la derecha porta vestimenta mexicana, mientras que la Frida de la izquierda no viste ropa europea sino ropa decimonónica típica. No hay cuadro más prehispánico que los corazones expuestos en Las dos Fridas, porque no los expone sanguinolentamente sino como en rituales. Es un ritual de dolor y a la vez de evocación que hace; hay dos evocaciones: el vestido decimonónico a la izquierda y el retrato de Diego cuando tiene tres años".


Tibol discrepó con el autor en cuanto a algunas fechas en las que el autor indica fueron creados algunos cuadros de Kahlo y de Rivera, así como en el título de un poema que Vera utilizó para hacer su estudio. Sin embargo, felicitó a Vera por el esfuerzo llevado a cabo en su investigación. Por último, el autor agradeció los comentarios de Raquel Tibol, los cuales, explicó, le ayudarán a seguir estudiando y trabajando en el proyecto sobre Frida Kahlo, así como a perfeccionar su obra.


Frida precolombina, guía para ciegos del neomanierismo y la vanguardia estridentista al primitivismo sincrético, de Luis Roberto Vera, fue editado por la Universidad Veracruzana, la Secretaría de Cultura del Estado de Puebla y la BUAP.

No hay comentarios:

Publicar un comentario