martes, 28 de febrero de 2012

Postre mousse de café. (F: Maria Florencia Diaz).

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¿Quieres elaborar un postre diferente para servir a cada invitado en forma individual? ¿Eres amante del café, el cognac y te gusta el chocolate? Por eso... ¡Qué mejor que combinarlos todos juntos!
Para paladares refinados, preparamos una liviana y exquisita mousse de café para deleitarse después de una comida abundante. Esta porción es ideal para comer livianito ¡y no quedarnos con las ganas de algo dulce antes de dormir!

 

 

Ingredientes:

  • Brownie o vainillas
  • Yema 120 g
  • Crema de leche/nata 525 cc
  • Azúcar 140 g
  • Cafe instantáneo en polvo 2g
  • Gelatina sin sabor en polvo 12 g
  • Licor de café al cognac 200 cc
  • Salsa de chocolate

 

 

Preparación:

Este postre consta de una base que quedará a tu criterio la receta que quieras elaborar. Dos alternativas posibles son vainillas caseras, que puedes aprender a elaborarlas aquí. En este caso el gusto del postre será similar a un tiramisú. O bien, si eres más goloso y prefieres el chocolate, la opción ideal será preparar este brownie.


En ambos casos realizamos el proceso de elaboración correspondiente y volcamos la mezcla sobre una placa con papel manteca.


Una vez que tengas lista la base a utilizar, comienza a preparar la mousse. En este artículo no solo aprenderemos a cocinar una mousse riquísima, si no que podrán ver el paso a paso de una receta de mousse diferente, ya que es elaborada por medio de un método de "pochado".


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Para hacer la mousse, comenzamos batiendo las yemas con el azúcar y la mitad del licor. Batimos en un bol que estará apoyado en un jarro/olla, que estará al fuego a baño María.


Debemos batir aproximadamente unos 10 minutos, hasta que la mezcla se vuelva consistente, espumosa y quede marcado un surco en el fondo del bol cuando arrastramos el batidor.


Luego, retiramos el bol del baño María y continuamos incorporando aire a esta preparación llevándolo a una batidora eléctrica hasta que la mezcla espume aún más y se enfríe. Este proceso es igual al del merengue suizo.


pag100_6525.JPGLa consistencia será como la de una crema semibatida o como si hubiéramos batido huevos a punto letra. Reservamos.
En otro recipiente, batimos la crema hasta llegar a 3/4 punto. No nos debemos pasar de batido porque si no corremos el riesgo que, cuando la incorporemos a los demás ingredientes, ésta se corte. Reservamos en frío.


En una taza, disolvemos el café instantáneo en 3 cdas de agua. Revolvemos hasta diluir todo el café.



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Volcamos el café y el resto del licor sobre la crema batida y recuperamos el punto.


¿Por qué colocamos el licor en dos preparaciones separadas? Porque si colocaramos toda la cantidad en el baño María, se evaporaría del todo y quedaría solo un leve sabor. Pero si lo volcáramos todo en la crema, quedaría un gusto muy invasivo en la preparación. Por este motivo, realizamos la preparación de este modo y ubicamos en dos partes el licor, para conseguir el punto justo de sabor y textura.
 
 
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Ahora, debemos preparar la gelatina. Para ello hidratamos la gelatina en polvo de la siguiente manera.
Siempre que hidratamos gelatina, debemos tener en cuenta que la proporción en pastelería es por cada gramo de gelatina, 5 cc de agua. Por tanto, en este caso usamos 60 cc de agua. Colocamos el agua en un recipiente y vamos echando de a poco la gelatina, mientras revolvemos con un tenedor. Esto es importante para evitar que queden grumos de gelatina y luego se sientan al comer el postre.


Cuando disolvimos la gelatina, la llevamos 30 segundos al microondas a máxima potencia, hasta que se haya convertido en un líquido sin grumos al tacto. Reservamos unos 2 o 3 minutos para no usarla súper caliente.


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Mientras, mezclamos la crema con el café y el licor, con el batido de yemas, azúcar y licor.


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Realizamos este proceso con movimientos suaves para conservar el aire incorporado previamente en ambas mezclas.
Sólo nos falta agregar la gelatina. Entonces, tomamos 2 o 3 cdas de la mousse y las mezclamos en un recipiente aparte con la gelatina. Esto lo hacemos para que el brusco cambio de temperaturas y texturas no genere que la gelatina comience a hacer efecto y se vuelva grumosa y desagradable al paladar. Además, asi se distribuye de forma pareja en todo el postre, teniendo como función sostener esta mousse para que al desmoldarla conserve su forma.


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Para asegurarnos que no hayan grumos, volcamos la mezcla de gelatina y mousse en un tamiz, mientras la incorporamos a toda la preparación.


Incorporamos bien toda la mezcla y por último, volcamos la mousse en los moldecitos.
Para este paso, escogí unos moldes cilíndricos de 5 cm de diámetro. Cortamos la plancha de brownie o vainilla con el mismo molde, para utilizarlo de base. También podemos cortarlo con un diámetro menor para que la base no se vea por fuera y sea "sorpresa". En este caso, la receta rinde 16 moldes.


Hay moldes individuales rectangulares, de forma de corazón, triangulares, etc. Además podemos preparar el postre tipo torta, en un molde rectangular de 20x20 cm, o en uno circular de 20 cm de diámetro.


Finalmente, rellenamos los moldes con la mousse y llevamos a enfriar a la heladera/nevera, mínimo 3 horas.


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Desmoldamos y...¡voilá! Servimos en un plato y decoramos con salsa de chocolate!


¿Puede haber algo más rico que este postre de mousse de café?

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