miércoles, 22 de abril de 2015

Porque el vino es bueno para todo (F: @sabormexico)


Porque el vino es bueno para todo

Por qué el vino es bueno para todo


Ya les he platicado en otros artículos de los grandes beneficios de tomar vino, como por ejemplo el hecho de que se ha confirmado que el vino tiene probioticos buenos para la salud. Pero en esta ocasión quiero hablarle más sobre esos momentos que uno vive en el día a día y encuentra que elvino es bueno para todo, hasta para hacernos compañía en un fin de semana que lo único que queremos es estar en santa paz tirados en un sillón divagando por los canales de la televión. Yo adoro tomar vino, si, con moderación, y lo encuentro agradable por tantas cosas que aquí les quiero compartir.

Porque el vino es bueno para todo
Porque el vino es bueno para todo

El vino nos deja ver lo que queramos en la televisión sin quejarse. Nada como llegar de un ajetreado día en la oficina y servirse una copa de vino para relajarse y tomar el control de la televisión y navegar entre los programas que se nos antoja. Desde la película más cursi hasta divagar con un programa de la vida de las  Kardashians,  La Voz, y un largo etcétera … Al vino no le importa, solo nos acompaña.
El vino es el gran compañero en una fiesta y nunca tendrá problemas para encajar con el resto de la gente. Al vino no hay que andarlo cuidando de que se sienta a gusto porque no conoce a nadie en la fiesta. El vino va a congeniar con todos maravillosamente, e incluso hará que platiquemos con otros por el simple hecho de estar ahí como tema de la fiesta.
El vino nunca esta “demasiado cansado” o… El vino es siempre esta de buen humor para acompañarte y no te juzga, y esta a tu lado para relajarte en el sofá sin quejarse porque no tienes ganas de hacer nada más. El hará lo que tu mandes. Es como la pareja ¡perfecta!
El vino sabe bien. Y nunca te enfermas por tomarlo. Nunca
El vino siempre esta ahí para apoyarte. Y ni te critica ni juzga, y mucho menos regaña. Solo te acompaña.
El vino nunca te hace elegir entre el (o ella) y tus amigos. El vino hace lo que tu quieres todo el tiempo y si no quieres estar con el no se quejará porque no le dedicas tiempo. Y lo mejor, a tus amigos les encanta que traigas vino contigo a las reuniones con ellos.
El vino nunca te pregunta qué hay para cenar. En realidad es el vino lo que hay para cenar.
El vino nunca te juzgará. Literalmente, nunca juzga. Te puede ver llorar escuchando una canción romántica y no dice ni pio. Es tan bueno.
El vino puede hacerte sonreír sin siquiera intentarlo. Trata de tomar una copa de vino sin esbozar una sonrisa … Haz la prueba verás que al segundo o tercer trago te saca una sonrisa.
El vino siempre sabe lo que quiere. Y lo que quiere es ser vino. El vino es lo que quieres. ¿Qué relación podría ser mejor?
Todo el mundo ama el vino. Uno no se tiene que estar preocupando de que lo acepten los amigos o familiares o compañeros de trabajo, porque todo el mundo ama el vino. Puede suceder que el vino no sea su tipo (hay quienes prefieren cerveza, refresco u otra bebida), pero nadie odia el vino.
El vino es siempre allí cuando lo necesitamos. Cuando las cosas se ponen difíciles … siempre hay vino. Día agitado en la oficina? Vino. Una pelea con un amigo? Vino. Hemos llegado al máximo de la tarjeta de crédito? Vino. El o la ex se casó? Vino.
En fin que el vino siempre es un buen compañero, y si a veces nos sentimos solos porque no encontramos a la pareja ideal, no se preocupen, compren ese vino al que le han traído ganas desde tiempo y dense el gusto de tomarse ese elixir que además de ser bueno con medida, nos hará ver y sentir mejor, porque una buena copa de vino siempre relaja y nos recuerda que no es tan malo disfrutar de nuestra propia compañía.

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