lunes, 27 de enero de 2014

Instrumentos prehispánicos que aún usamos en la cocina (F: La sabrosía.com)

Molcajete y metate

No tiene mucho que les platicamos del molcajete y cómo es una herramienta aún básica en la cocina. Muy a pesar de las licuadoras, (y le siguen dejando mejor sabor a las salsas además).
 
 

 
 
Ya no es tan común el uso de su primo el metate. Un instrumento largo y pesado de roca volcánica que sirve para moler los alimentos. Ha caído en desuso porque este requiere de mucha más fuerza y más esfuerzo a la hora de moler los alimentos. Además de que si queremos cocinar algo con masa de maíz, normalmente la compramos en el molino, o compramos la harina ya lista para hacerla. Por lo que en las casas más citadinas difícilmente encontraríamos un metate. Pero hay muchas zonas rurales en México donde seguramente muchas mujeres invierten gran parte de su energía en este pesado instrumento.
 
 
Se calcula que una mujer Europea necesitaba de 4 horas a la semana para producir el pan para su familia. Mientras que una mujer de a alguna cultura prehispánica tardaba entre 35 y 40 horas a la semana en el metate para poder surtir de tortillas a su familia.
 
 

 

Comal

El comal es una plancha donde se calientan los alimentos, donde normalmente se ponen a cocer todos los elementos que surgen de la masa del maíz, sobre todo las tortillas.


Nadie puede probar a ciencia cierta cuando aparecieron pero se supone que existen casi desde la domesticación del maíz, ya que en yacimientos arqueológicos muy antiguos se encuentran metates y comales, los instrumentos culinarios imprescindibles para producirlas.
 
 
Hoy en día el comal se usa para todo: desde quesadillas, sopes, memelas, pambazos, y otros tantos productos que no vienen necesariamente del maíz.
 
 

 

Ollas de barro

Con barro cocido se elaboraban bastantes utensilios, desde ollas hasta una especie de coladeras para escurrir el nixtamal, el maíz al cual se le quitaba la cáscara dura por medio de hervirlo en agua con cal. Claro, también se usaba para hacer platos e incluso sartenes.
Los alimentos que se preparan en barro tienen un sabor totalmente diferente. Hagan la prueba, hay cosas que sencillamente saben mucho mejor.
 
 


 

Jarritos

Hasta hoy en día, no es lo mismo tomar un poco de agua en un jarrito de barro que en un vaso de vidrio. Los sabores tierrosos del barro le dan un lindo toque distinto al agua. Lo que es más, no tiene nada que ver tomar un café de olla en uno de estos jarritos, que en una tasa de porcelana (y dios nos libre, un vaso de papel).
 
 

 
 
¿Cuál es su instrumento de cocina prehispánico preferido?

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