martes, 18 de octubre de 2011

¿QUE ES LA PERSONALIDAD? Gaby Vargas ¡gracias!

En la época de los griegos se iba al teatro a educarse, se contaba una historia para entender la propia. Se asistía a la representación para conocer lo que era la justicia, la ética, la igualdad, así como para permitir al espectador, a través de una especie de espejo, conocerse a sí mismo y construirse como ser humano.

Con este propósito, los actores usaban una máscara que expresaba con una mueca sentimientos como la tristeza y la alegría, la cual tenía sólo un pequeño agujero para abultar la voz y permitir que ésta se escuchara hasta la parte trasera del anfiteatro.

Estas máscaras se llamaban per sona, es decir, para sonar. La palabra "máscara" en griego, está formada por dos palabras que significan "delante de la cara"; y de ahí también la expresión "personaje".

Es así que podríamos decir que la personalidad es la máscara que nos ponemos delante de la cara para hacernos oír en el mundo. Al nacer construimos una personalidad no sólo para tratar con el otro, sino para tratar con uno mismo. Cuando decimos que alguien tiene mucha "personalidad", quizá queremos decir que tiene muy arraigada su máscara y que tiene que ponerse una serie de restricciones o cosméticos para lograr la aceptación de los demás.

A las juntas de trabajo, por ejemplo, suelen asistir las personalidades, los personajes, mas no quienes en realidad están detrás de las máscaras. No cabe duda que construir, proteger, justificar y aprobar una personalidad requiere mucho trabajo: ¡es agotador!; pero esa máscara no es quien en realidad somos. De hecho, la humanidad es una colección de personalidades. Sin embargo, bien vista, la personalidad es la invención de uno mismo, aunada a lo que el otro supone que tenemos. Decía Erick Fromm que tu personalidad es ese paquete atractivo que "a veces" te funciona, en especial, al principio.

Cuando conscientes de lo anterior observamos a nuestro alrededor, nos damos cuenta de la inmensa cantidad de gente triste que hay…¿acaso nosotros? Y sentimos una nostalgia por un lugar que de algún modo nos pertenece. La palabra "nostalgia", viene del griego "nosto", que significa regreso, y de "algia", que es dolor. Sentimos que algo falta en la vida, sin percatarnos que somos nosotros los que faltamos, pero a menudo, debido a la personalidad, ni nos enteramos. Sólo percibimos una falta de brillo en los ojos y una robotización permanentes al ir dejando por la vida, pedacitos de uno mismo, porque las personalidades no saben amar ni ser amadas. En el mismo sentido, consideremos que al nacer nos dan un nombre, decimos: "Me llamo Paola" o "Me llamo Pedro", y así comenzamos a sentir la separación del otro, por ende, la necesidad de competir, diferenciarnos, defendernos y demás. Esta desconexión nos hace olvidar por completo quienes somos en realidad. Nuestro ser, nuestra esencia, es lo que verdaderamente somos antes de tener un nombre o una nacionalidad. Es así que vamos por la vida en busca de mil cosas, cuando lo que en realidad nos falta y anhelamos es a nosotros mismos. Mientras el ego susurra que nuestra personalidad no está lista, soslayamos el hecho de que el ser, la esencia, la naturaleza siempre están listos.

El amor es lo único que nos libera de las máscaras, lo que nos hace sentir realmente vivos. Entre más amamos, más nos conectamos con nuestro poder verdadero. Desde ese lugar amoroso, es que nos permitimos experimentar que somos uno con el todo. Ahí, nos damos cuenta de que el amor ya existe y siempre ha estado, sólo debemos tener la humildad de permitir que salga.

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